Guido Cavalcanti

    Guido Cavalcanti nació en Florencia hacia el año 1258 y murió en la misma localidad el 29 de agosto de 1300. Fue político, filósofo y muy afamado poeta relacionado con los güelfos. Sus estudios los realizó con el filósofo Bronttino Latini, quien fuese también maestro de Dante, de este último fue íntimo amigo e incluso considerado maestro por él, y de esta manera lo dejó reflejado Dante en la Vita nova «primo de li miei amici» (el primero de mis amigos). Guido Cavalcanti perteneció al grupo de poetas italianos conocido como el dolce stil novo junto a personalidades como Guido Guinizelli, Lappo Gianni, Dante Alighieri entre otros, además de esto es considerado como el mayor representante de este grupo.

     Estos poetas toman de la tradición trovadoresca convenciones del amor cortés, emplean en sus poemas la lengua toscana y el soneto, la canción y la balada como metros más frecuentes. Sus poemas van dirigidos a una figura femenina idealizada por la cual sienten gran pasión y un amor doloroso que se sufre incluso pudiendo alcanzar la muerte, en su caso ésta personificación del amor es llamada «Giovanna o «Primavera», de esta forma se expresa al comienzo de su canción «Donna mi prega» (Una mujer me ruega), considerado uno de los textos doctrinales de ésta escuela:

Donna me prega, – per ch’eo voglio dire        

d’un accidente – che sovente – è fero

ed è si altero – ch’è chiamato amore:

sì chi lo nega – possa ‘l ver sentire!

Ed a presente – conoscente – chero,

perch’io no sper – ch’om di basso core

a tal ragione porti canoscenza:

ché senza – natural dimostramemto

non ho talento – di voler provare

là dove posa, e chi lo fa creare,

e qual sia sua vertute e sua potenza,

l’essenza – poi e ciascun suo movimento,

e ‘l piacimento – che ‘l fa dire amare,

e s’omo per veder lo pò mostrare.

Mujer me ruega y yo quiero decir

de un accidente que a menudo duele

y es tan altivo que es llamado “Amor”.

¡La verdad escarmiente a quien lo niegue!

Y por lo tanto alguien que entienda busco,

ya que no creo que nadie necio y vil

algo de esta cuestión pueda entender,

porque no quiero sin filosofía

de la naturaleza demostrar

donde reside y lo que lo genera,

y cuál es su virtud y su potencia,

la esencia, luego, y cada movimiento,

y su placer que amar es definido

y si se puede con los ojos ver.

Como ya se mencionó, Guido Cavalcanti pertenecía a los güelfos e incluso tomó cargos políticos por ellos, a pesar de esto contrajo matrimonio con Beatrice Farinata quien fuera hija de Farinata degli Uberti, líder de los gibelinos, la facción rival de su familia. Y esto le traería consecuencias posteriores pues luego de conflictos en Florencia se decretó su exilio en 1300 por decisión de los fiores, entre ellos su amigo Dante. Por amnistía hubiese logrado volver a Florencia ese mismo año pero la muerte no lo dejó. 

«Perch’ io non spero» (como ya no espero) compuesta bajo el temor de su muerte próxima:

Perch’i’ no spero di tornar giammai,

ballatetta, in Toscana,

va’ tu, leggera e piana,

dritt’a la donna mia,

che per sua cortesia

ti farà molto onore.Tu porterai novelle di sospiri

piene di dogli’ e di molta paura;

ma guarda che persona non ti miri

che sia nemica di gentil natura:

ché certo per la mia disaventura

tu saresti contesa,

tanto da lei ripresa

che mi sarebbe angoscia;

dopo la morte, poscia,

pianto e novel dolore.

Tu senti, ballatetta, che la morte

mi stringe sì, che vita m’abbandona;

e senti come ’l cor si sbatte forte

per quel che ciascun spirito ragiona.

Tanto è distrutta già la mia persona,

ch’i’ non posso soffrire:

se tu mi vuoi servire,

mena l’anima teco

(molto di ciò ti preco)

quando uscirà del core.

Deh, ballatetta, a la tu’ amistate

quest’anima che trema raccomando:

menala teco, nella sua pietate,

a quella bella donna a cu’ ti mando.

Deh, ballatetta, dille sospirando,

quando le se’ presente:

«Questa vostra servente

vien per istar con voi,

partita da colui

che fu servo d’Amore».

Tu, voce sbigottita e deboletta

ch’esci piangendo de lo cor dolente,

coll’anima e con questa ballatetta

va’ ragionando della strutta mente.

Voi troverete una donna piacente,

di sì dolce intelletto

che vi sarà diletto

starle davanti ognora.

Anim’, e tu l’adora

sempre, nel su’ valore.

Pues que nunca jamás retorne acaso,

Ballatilla, a Toscana,

Vete ligera y llana

Presto a la amada mía,

Quien, por cortés y pía,

Te colmará de honores.

Llévale nuevas, cuando yo suspire,

De mi grave dolor y honda amargura;

Más cuida que persona no te mire

Que alma no sea de gentil natura;

Porque, entonces, por grave desventura

Serías reprendida

De la que me es la vida

Con notable inclemencia,

Y tras de mi existencia

Llorara sus rigores.

Ya ves tú, Ballatilla, que la muerte

Me acosa, y que la vida me abandona;

Ya ves que el corazón que latió fuerte

Aún late cuando de ella se razona:

Mas está tan quebrada mi persona

Que no puedo valerme;

Si quieres complacerme,

Al alma que te entrego

(Ve que por Dios lo mego)

Concede tus favores.

Ah, Ballatilla, á tu amistad obligo

Esta alma mía que ya está temblando;

Ante mi amada llévala contigo,

Que, una y otra, á su presencia mando;

Ah, Ballatilla, dile suspirando

Cuando le estés presente:

«Para que os sea sirviente

Y esté con vos unida,

Esta alma os doy, venida

De quien murió de amores.»Y tú, mi débil voz, franca y sencilla

Que huyendo vas del corazón doliente,

Con mi alma y con esta Ballatilla,

Habladle todas de mi extinta mente.

Encontraréis señora tan placiente

Y de tan claro juicio,

Que estando á su servicio

Se harán las horas breves.

Alma, tú honrarla debes

En sus gustos menores.

    Guido alcanzó para su época composiciones de gran fuerza, notable expresión y fluidez rítmica como no se habían visto en la poesía italiana. Sin duda, sobran razones para ser considerado uno de los poetas más representativos de la literatura del siglo XIII.

Francisco Espinoza.

Referencias

http://biografias.wiki/guido-cavalcanti/
https://lclcarmen1bac.wordpress.com/pasillo-medieval-nuestro-nuevo-proyecto/siglo-xiii/guido-cavalcanti-1255-1300/
González, I. (2003). Cavalcanti y Dante «distinta» filosofía y una misma cuestión de «amor». Alicante: Universidad de Santiago de Compostela

Astronomía en la Divina Comedia

Paraíso, canto XXXI
Gustave Doré

Astronomía y astrología

La astronomía y la astrología en la edad media se entendían como un estudio indivisible, actualmente sabemos que no sigue siendo así, pues se trata de dos disciplinas irreconciliables. En tal sentido, el término astronomía abarca el estudio científico de la física de las estrellas y el universo; mientras que la astrología indaga sobre la influencia de los cuerpos celestes en el plano terrenal, especialmente en los eventos concernientes a la vida humana. Esta distinción surge en la Revolución científica del siglo XVII liderada por Nicolás Copérnico, en la cual se vio refutada la doctrina de los cuatro elementos postulada por Aristóteles, en consecuencia, la astrología quedó despojada de sus bases científicas griegas. Lo que diferencia a ambas disciplinas es, fundamentalmente, los límites entre lo natural y lo sobrenatural. Durante la Edad media ambos estudios eran igual de prestigiosos, hasta los hombres más educados creían en la astrología, área que es subordinada hoy en día por su carácter supersticioso; Dante Aligheri formaba parte de ese grupo de hombres, por lo tanto, como veremos más adelante, la astrología  y la astronomía son aspectos  inseparables de la Divina Comedia.

Aristóteles y Ptolomeo: manuales astronómicos

Los astrónomos del siglo XVI heredaron dos tradiciones distintas de la Edad Media. Por un lado, un conjunto de técnicas de cálculo que no habían variado prácticamente desde tiempos de Ptolomeo y por otra, un cuadro cosmológico general, cuyo fundamento estaba formado por una amalgama de la física de Aristóteles y de los epiciclos de Ptolomeo, encajada en una armazón construida por los teólogos cristianos como veremos enseguida.

Claudio Ptolomeo vivió entre los años 85 y 165 después de Cristo y es autor del Almagesto. El interés hacia esta obra fue muy grande en la Edad Media. Gerardo de Cremona (1114-1187) viajó a Toledo en 1134 con la intención de conocerlo y allí lo tradujo hacia 1175. Como es sabido, una de las consecuencias del vasto movimiento de traducciones desarrollado de manera particular en la península (y muy en especial en Toledo) fue la difusión de los amplios saberes de los científicos orientales en el campo de la astronomía. Un equipo de astrónomos judíos y cristianos elaboró unas tablas planetarias siguiendo los cálculos de Ptolomeo. Estas tablas alfonsíes circularon durante casi tres siglos por toda Europa. El redescubrimiento (o quizá más exactamente, el descubrimiento) de la ciencia antigua (pienso en Aristóteles y en Ptolomeo) en los siglos XI y XII por los eruditos cristianos suscitó no pocos temores, ya que planteaba problemas a la hora de interpretar las Sagradas Escrituras. El saber profano de la antigüedad y la teología cristiana no podían superponerse sin más:

Los textos antiguos y las Escrituras debían modificarse al unísono para forjar la estructura de un nuevo dogma cristiano coherente. Una vez completada esta nueva estructura, la teología se había convertido en un importante baluarte del antiguo concepto de una tierra central e inmóvil.

Sintaxis matemática de la astronomía.

El cuadro cosmológico referido más arriba se describe en manuales que podemos entender como divulgativos, tales como De Sphaera, pero también aparece explicado en obras literarias y en tratados de teología. Sabido es que Santo Tomás ayudó a hacer compatible la fe cristiana con la mayor parte de la ciencia de la antiguedad. Pero Kuhn recuerda con razón las dificultades que plantea el extremo detalle y la erudición con que se describe el universo en tratados filosóficos y científicos y señala que en pocas obras como en la Comedia de Dante puede comprenderse la importancia de la organización del nuevo cosmos. Dante fue fiel al modelo ptolemaico aunque matizara algunos de sus contenidos. Es bien sabido que la cosmología dantesca se nutre de varias fuentes. Conoció las ideas de Ptolomeo a través de Alfragano, el científico árabe del siglo IX, autor del Liber de aggregationibus, que ha sido considerado por los dantólogos como el manual astronómico del escritor florentino. Fue influido también por el Liber de motibus caelorum de Alpetragio, traducido por Michele Scoto al latín en 1217. Y conoció otros tratados de carácter más divulgativo como De Sphaera de Juan de Sacrobosco4, la Composizione del mondo de Ristoro D’ Arezzo y el Tesoretto de Brunetto Latini. Todas estas obras recibieron la influencia de imágenes cosmológicas del siglo XII, como por ejemplo el modo de entender la naturaleza de Alain de Lille y de la escuela de Chartres y las ideas sobre la génesis y propagación de la luz creadas por el científico y filósofo Roberto de Grosseteste.

El cosmos y el modelo aristotélico

El cosmos de la Divina Comedia representa un modelo aristotélico simplificado en donde la Tierra permanecía quieta en el centro del universo y los astros eran transportados por esferas materiales cristalinas y transparentes. Según Aristóteles, la Tierra estaría rodeada por tres esferas sucesivas: de agua, de aire y de fuego. El conjunto de la Tierra y estas esferas elementales constituían el llamado mundo sublunar, más allá del cual se ubicaban las esferas de los planetas. Por fuera del conjunto concéntrico de esferas planetarias se ubicaba la esfera de las estrellas, a la que Dante otorga un movimiento casi imperceptible  de oeste a este.

Más allá de la esfera de las estrellas se hallaba la esfera invisible que daba su movimiento a todas las esferas interiores, la morada del Primer Motor. El poeta florentino estaba lejos de ser un astrónomo principiante: Dante contaba con sólidos conocimientos de cosmología aristotélica y los estudiosos han encontrado en sus obras frecuentes y específicas referencias al cosmos tal como se lo entendía a fines del siglo XIII. Hay más de cien pasajes relacionados con la astronomía en la Divina Comedia, y cada uno de los cánticos de que se compone concluye con la palabra ‘estrellas’.

Una representación de la Tierra en la visión de la Divina Comedia de Dante Alighieri donde se muestra la ubicación—quizás en una forma demasiado ‘realista’—de dos de los lugares de referencia, el Infierno y el Purgatorio.

Al finalizar su descenso hasta el Infierno, Dante y su guía se encuentran con Lucifer. Este ‘emperador del reino doloroso’, que maneja el mundo terrestre, se halla quieto en su trono en el centro de la Tierra. Con la intención de dirigirse hacia el otro hemisferio, Virgilio—quien en este momento transporta a Dante—se aferra al flanco de Lucifer y desciende deslizándose por el cuerpo del gigante. Es así que, pasado un cierto punto, los viajeros quedan súbitamente dados vuelta y cabeza para abajo con respecto a Lucifer.

Recordemos en este punto que Aristóteles afirma que todo elemento tiende a dirigirse hacia su lugar natural lo más rápidamente posible y por el camino más corto. El lugar natural de los objetos pesados (compuestos por el elemento ‘tierra’) es el centro de la Tierra y hacia allí caen en línea recta, tanto más rápido cuanto más pesados son. Como vemos, el lugar donde se ubica Lucifer representa para Dante el centro geométrico del universo y el lugar hacia donde todos los cuerpos pesados, compuestos de ‘tierra’, convergen—una clara herencia de las enseñanzas del gran filósofo griego.

Así, debido a la caída de Lucifer, las tierras del sur retrocedieron, cubriéndose con las aguas a modo de un velo; se sumergieron en el océano y reemergieron en el hemisferio Norte formando la tierra firme conocida por los europeos. Dante introduce aquí una explicación claramente sobrenatural del antiguo interrogante de cómo el elemento pesado que es la tierra había logrado emerger por encima del elemento relativamente más liviano (el agua) para dar lugar a la tierra habitable. Del centro de la Tierra, ambos personajes ascienden a través de un pasaje subterráneo hasta la costa de una isla del océano inexplorado del hemisferio sur. En esta isla se halla la montaña del Purgatorio, ubicada en dirección diametralmente opuesta a Jerusalén, y en cuya cima nuestros héroes encuentran el Jardín del Edén. Esta montaña ‘que acá se ve elevada’, se habría formado por un desplazamiento de tierra durante la caída de Lucifer, hecho cataclísmico que también habría generado la cavidad aproximadamente cónica del Infierno (‘un vacío’) por donde los viajeros habían descendido, tal como se relata en este primer cántico. Dado que el ápice de este cono llegaba hasta el centro de la Tierra, la montaña del Purgatorio—en última instancia el ‘cono’ de tierra que se desplazó y al hacerlo generó la cavidad del Infierno—debía ser increíblemente alta; de hecho, ya su tercera terraza estaba por encima de la atmósfera y su cima se ubicaba apenas por debajo de la esfera del fuego (la más externa de las esferas sublunares).

Esferas celestes del reino de los cielos

El poeta llega a la región de los cielos. Para un cristiano este universo era tan literal como simbólico y Dante quiso plasmar este simbolismo cristiano, de tal manera, su obra es un retrato fiel de la cosmovisión medieval.

La Divina Comedia, a través de la alegoría, puso de manifiesto que el universo medieval no podía tener otra estructura que la enunciada por Aristóteles y Ptolomeo. Tal como nos lo plasma el poeta, el universo de las esferas refleja a un mismo tiempo la esperanza y el destino del hombre. Física y espiritualmente, el hombre ocupa una crucial posición intermedia en este universo colmado por una cadena jerárquica de substancias, que van desde la inerte arcilla de su centro hasta el espíritu puro situado en el Empíreo […]. El lugar ocupado por el hombre dentro del universo también es intermedio; la superficie de la tierra está cerca del centro de aquél, región vil y material [… ]

Kuhn

A partir de allí, Beatriz toma el relevo de Virgilio y conduce a Dante a través de la esfera del fuego y de las sucesivas esferas celestes del reino de los cielos, comenzando con la de la Luna. La forma de atravesar las esferas cristalinas utiliza la reflexión de la luz: en cada etapa Beatriz mira fijamente los engranajes celestiales mientras Dante observa la reflexión de estos en los ojos de su compañera. Cumplido este proceso, ambos son transportados inmediatamente al cielo siguiente. En cada cielo los viajeros se encuentran con las almas de los bienaventurados. En la Luna, por ejemplo, encuentran a los inconstantes, aquellos que no cumplieron sus juramentos solemnes en la Tierra. Estos aparecen como meras imágenes difusas, reflexiones borrosas, tal como se manifestaba la Luna a los ojos de Dante. Mercurio alberga a los espíritus activos y a los líderes ilustres y en Venus se encuentran con los amantes famosos. Al Sol, que representaba la luz de la sabiduría, le corresponden los sabios, teólogos y filósofos. Así se sigue hasta Saturno, el más frío y alejado de los planetas, el séptimo cielo astronómico, donde se encuentran con los espíritus contemplativos.

Es de destacar también la importancia que Dante le otorga a la astronomía durante el desarrollo de este cántico: de los 33 cantos del Paraíso, 26 ocurren en el cielo astronómico por debajo de las esferas metafísicas (o teológicas) del Primer Motor y del Empíreo.

El cosmos de Dante agrega un mundo espiritual más allá del Primer Motor. A cada esfera del cielo astronómico le corresponde ahora una esfera de ángeles del mundo espiritual. La Tierra, centro del mundo físico, encuentra su contraparte celeste en Dios. Viajar alejándose de la Tierra ya no es más apartarse del ‘centro’ sino acercarse a lo divino.

Llegados luego al ‘Primum Mobile’ (Primer Motor), Dante y Beatriz se hallan en el límite intangible entre lo natural y lo sobrenatural. Al mirar hacia arriba ven ahora un punto extraordinariamente pequeño y luminoso a la vez. Alrededor de éste, nueve órbitas centelleantes representan las nueve órdenes de ángeles que rodean a Dios.

Así, a diferencia del mundo físico aristotélico en el que los planetas más exteriores se desplazaban a mayor velocidad que los más cercanos al centro de giro (la Tierra) con el fin de completar la órbita diaria, en el mundo espiritual de la Comedia las órbitas eran tanto más ‘divinas’ (más rápidas) cuanto más interiores y cercanas a la luz central se encontraban.

Alejandro Gangui señala con respecto a la integración del mundo espiritual al aristotélico:

El genio de Dante proporcionaba una solución posible, dentro del marco de una obra literaria, a la incomodidad filosófico-religiosa que había caracterizado a los modelos cosmológicos de la Edad Media. Antes, elevarse hacia el cielo era hacer un viaje de alejamiento del ‘centro’, lo cual no era muy satisfactorio. Ahora, un viaje hacia lo más alto nos alejaba de la Tierra—en efecto—pero al mismo tiempo nos guiaba en la dirección de la divinidad, con etéreos coros angélicos mostrando el camino. Hacia mediados de la baja Edad Media, entonces, la Divina Comedia difunde un modelo de universo cristianizado en donde el mundo geocéntrico se muestra poseedor de un alma teocéntrica.


Génesis Patiño Velásquez C.I 27371932

Referencias bibliográficas

Aligheri, D. La divina comedia.

Di Scipio,G and Scaglione, A (1988). The Divine Comedy and the Encyclopedia of Arts and Sciences: Acta of the International Dante Symposium. Hunter College, New York

Rubio Tovar, J. Viaje e imagen del mundo en la Divina Comedia.

Gangui, A. La cosmología de la Divina Comedia. Instituto de Astronomía y Física del Espacio, CONICET

Crespo, A. (1999). Dante y su obra. Barcelona: El Acantilado.

Personajes históricos en el Infierno de Dante

La Divina Comedia de Dante Alighieri es una obra que, a pesar de su antigüedad, sigue generando gran interés en estudiosos y aficionados de la literatura. Dividida en tres cantigas, la obra narra el ascenso de un hombre desde el punto más bajo posible (El Infierno) hasta llegar al lado del mismísimo Dios en el Paraíso.

La obra, al ser una representación de lo que Dante imaginó que sería El Más Allá, está lleno de referencias a personajes históricos y mitológicos que han sido colocados en sus «respectivos lugares» (según el autor). En esta entrada, hablaremos de cuatro personajes históricos que han sido colocados en el Infierno por Dante, y el porqué de esta decisión.

Filippo Argenti

Su nombre real era Filippo Cavillucci Liceo río branco, y existen dos explicaciones por las que posiblemente cambió su apellido: la primera plantea que, desde muy joven, tuvo canas en el pelo por lo que fue apodado “Degli argenti rissos” (de los rizos plateados); la segunda, que era Argente porque tenía por costumbre de poner a su caballo herraduras de plata (Argento).

Nació a finales del siglo XIII en una familia florentina muy bien posicionada dentro de la sociedad toscana, conocida por los Caviccioli, una de las ramas de la famosa familia Adimari, de origen genovés y toscano. Estos eran miembros de los Güelfos (partido político de la República de Génova) y oponente a los toscanos y a los napolitanos. Heredero de una inmensa fortuna familiar, Filippo engrosó aún si cabe, su patrimonio con buenos matrimonios, con ricas posesiones y con más dinero, gracias al poder.

Fue … de los Cavicciuli, caballero riquísimo, tanto que alguna vez hizo al caballo que solía cabalgar herrar con plata, y de esto le vino el sobrenombre. Fue hombre grande de persona y nervudo y de maravillosa fuerza, y más que ningún otro iracundo, y por cualquier razón insignificante.

Giovanni Boccaccio, citado por Ángel Crespo.

Llegó a encabezar a los Güelfos negros, partido político que mandó al exilio a Dante. Además, Filippo y su familia fueron elegidos para recibir los bienes del poeta pero gracias a Gemma, su esposa, una buena parte de estos fue escondida.

La disputa entre la familia Alighieri y Adimari nació cuando Argenti le pidió a Dante, su vecino de casa ir al juez y hablar bien de él a fin de sacarlo de ciertos problemas judiciales. Pero Dante, que ya en esa época no veía con buenos ojos a Filippo, hizo lo contrario, agregando a los ya existentes cargos aquella de reiterada usurpación del suelo público que le hizo duplicar la multa.

Artículo de Wikipedia
La barca rodeada de condenados del pantano, ilustración de Gustave Doré.

Filippo es ubicado en el círculo V del Infierno, el de los iracundos, por el cual transitan Dante y Virgilio en el canto VIII para llegar a la Cuidad de Dite, ya que este círculo es representado como la Laguna Estigia.

Filippo Argenti ilustrado por William Blake

Mientras Dante y Virgilio cruzan la Laguna en una barca, Filippo los ataca intentando voltearla , pero es rápidamente alejado por Virgilio, quien seguidamente conforta a Dante por el ataque. Luego, Dante manifiesta su deseo de ver al individuo durante su castigo, y describe cómo otros condenados atacan a Filippo y cómo este se desgarra con sus propios dientes.

En la escena, Dante muestra gratitud a Dios por el castigo que le impuso a Filippo (v. 60), mientras que en otras ocasiones, con otros condenados, ha mostrado piedad o indiferencia. No es descabellado decir que Dante sentía bastante resentimiento hacia este individuo.

Brunetto Latini

Fue un notario, filósofo y escritor florentino, nació entre el segundo y el tercer decenio del siglo XIII y murió en 1294. Además, tuvo una importante actuación política en su ciudad.

En 1260, queda exiliado en Francia hasta 1266, luego de conducir una embajada ante el rey Alfonso X de Castilla y enterarse de que su partido (los güelfos) había perdido en Monteaperti. Durante ese tiempo se dedicó a los estudios, leyendo a Cicerón, Aristóteles, Salustio, Vincent de Beauvaisy el Roman de la rosa de Guillaume de Lorris.

Brunetto Latini es el gran popularizador que ofrece a los plebeyos el acceso del conocimiento entonces reservado solo para las élites. Es el primero en traducir en lengua vulgar la Ética a Nicómaco de Aristóteles y el De inventione de Cicerón.

Escribió el Trésor en francés. También compuso el Tesoretto, obra en verso por la que fue alabado por Dante como ejemplo de poetas en lengua vulgar (v. De vulgari eloquentia I. XIII. I). Tradujo en prosa italiana los escritos retóricos de Cicerón. Muy admirado por los intelectuales de su tiempo, no fue propiamente el maestro de Dante, sino el amigo de más edad y experiencia que le orientó en sus estudios.

Ángel Crespo sobre Brunetto Latini, a pie de página de su traducción de La Divina Comedia (p. 125)

Sus traducciones de los clásicos o sus obras no fueron escritas inocentemente. La realidad es que, para Brunetto, el lenguaje posee un lugar privilegiado en la acción política. Así, tomando de nuevo la teoría de Cicerón, Brunetto considera la retórica, la ciencia del buen decir, como ciencia civil. El funcionamiento de la ciudad depende, de esta manera, de la forma en que los ciudadanos hacen uso de la palabra en el foro. Un uso irreflexivo de la palabra suscita demasiado frecuentemente la discordia civil, mientras que un uso prudente y conciliador permite actuar en la esfera política sin tener que recurrir a la violencia.

El encuentro con Brunetto, ilustración de Gustave Doré.

En La Divina Comedia, es ubicado en el círculo VII del Infierno, en la bolsa III, aquella en la que son castigados los sodomitas, a los cuales les llueve fuego y se encuentran llenos de llagas.

Brunetto es el primero en acercarse a Dante y, luego de que este lo reconoce, lo alaba por buen discípulo y profetiza su exilio de Florencia (recordemos que Dante fue exiliado en 1302 pero este pasaje de la Comedia está ambientado en el 1300). Seguido de esto, Dante le pide a Brunetto que le platique un poco de sus compañeros en el Infierno, y este accede pero solo menciona a unos pocos, ya que se acerca un grupo de condenados con los que Brunetto no puede mezclarse, lo que ocasiona que este se escape rápidamente.

Mosca Dei Lamberti

Fue un político y condottiero italiano nacido en Florencia a finales del siglo XII y muere en Reggio Emilia en el año 1243. Perteneció a una importante familia gibelina: los Lamberti, quienes eran aliados de los Uberti di Farinata, Familia que apoyaba al imperio y era una de las más famosas y antiguas de Florencia.

Mosca, bajo su condición de político, obtuvo varios cargos en el comune de Florencia: Desempeñó como podestà (primer magistrado) de Viterbo en 1220 y de Todo en 1227. También ejerció como condottiero (jefe de tropas mercenarias) durante la guerra contra Siena que tuvo lugar de 1229 a 1235. Finalmente volvió a ser podestà, En esta ocasión de Reggio Emilia durante el año 1242.

Bajo esta información, es fácil concluir que Mosca Dei Lamberti era un hombre muy importante en la época, con gran poder e influencia debido a su posición en cargos de la política.

El primer indicio de la presencia del personaje en la Divina Comedia es cuando es mencionado por Ciacco en el canto VI, mientras Dante pasaba por el círculo de los glotones. El poeta le había preguntado al condenado por las almas de «aquellos que el bien hacían», refiriéndose a varios, entre ellos Mosca dei Lamberti, a lo que Ciacco responde que todos aquellos se encuentran condenados como los de las almas más negras.

Gustave Doré. Dante se encuentra con Ciacco.

A este personaje se le dedica un episodio, aún cuando no es de mayor relevancia, donde es colocado en la fosa de los sembradores de la discordia durante el canto XXVIII del infierno, desde el verso 103 al 111. Lamberti se encuentra padeciendo el castigo propio de la fosa: Está mutilado por golpes de espada, condenado a que sus heridas sean reabiertas una vez que se hayan curado por los diablos que residen en ese plano del ultramundo. A él le son mutiladas las manos, como castigo por su consejo de «lo hecho, hecho está» que convenció a los Amidei de asesinar a Buondelmonte de Buondelmonti, acción que inició las disputas de los Güelfos y Gibelinos en Florencia.

Stradano. Inferno, canto XXVIII.

Fray Alberigo

Su nombre era Alberigo Dei Manfredi; se desconoce su fecha de nacimiento, sin embargo se sabe que falleció en alguna fecha posterior al año 1300.

Era parte de la familia de los Manfredi, dinastía que gobernó las ciudades de Faenza e Imola en la Emilia Romaña (región de Italia) entre 1313 y 1503. Los orígenes de esta familia se remontan al siglo XI y los historiadores atribuyen sus inicios a Constantino I El Grande y a su madre Helena de Constantinopla. Manfredi significa fuerza y paz, y tiene posible origen en el nombre germano «Manfred»

Escudo de la familia Manfredi

Alberigo formaba parte de la Orden de los Frailes Gaudentes, constituida por clérigos y laicos, la cual tenía como propósito enfrentar herejías, así como también calmar y mediar a secciones ciudadanas adversas. Debido a estas actividades, los miembros de la orden estaban autorizados para cargar armas.

Hace aparición en la Divina Comedia durante el canto XXXIII, situado en el último círculo del infierno, en la sección de Ptolomea destinada a los traidores a los huéspedes. Si bien Fray Alberigo no había muerto para la época en la que fue escrita la Comedia, Dante creó una particularidad para esta zona, en la que las almas van allí apenas es consumado el pecado, dejando en el cuerpo humano a un diablo, quién permanecerá allí hasta que se acabe el tiempo que se le había asignado al individuo en la tierra. 

Su castigo es estar inmerso bajo el hielo con la cara hacia arriba y los ojos congelados. Se encuentra en esta zona del infierno debía a que en vida había invitado a comer en una ocasión a Manfredo y Alberghetto Dei Manfredi, dos parientes suyos con los cuales estaba en discordia y les hizo matar bajo una señal que había acordado previamente la cual era la de servir la fruta. Debido a este episodio, en la cultura de Florencia se adoptó la expresión de «la manzana del Fray Alberigo» para indicar traición.

Cuando Dante se encuentra con él, Fray Alberigo le pide que limpie sus ojos del hielo que la cubre y procede a contar la historia de su pecado, y si bien el poeta había considerado hacerlo en un inicio, decide finalmente no brindarle su ayuda, pues era lo más moral para hacer en ese caso, además de que de esta manera no contrariaba la justicia divina.

Referencias Bibliográficas

Alighieri, D. (1982). La Divina Comedia. Barcelona, España. Círculo de lectores. Traducción de Ángel Crespo

https://es.wikipedia.org/wiki/Infierno:_Canto_Octavo

http://phistoria.net/reportajes-de-historia/DANTE-ALIGHERI-Y-FILIPPO-ARGENTI_372.html

https://dantesinferno.fandom.com/wiki/Filippo_Argenti

https://es.wikipedia.org/wiki/Filippo_Argenti

https://es.wikipedia.org/wiki/Infierno:_Canto_Decimoquinto

https://es.wikipedia.org/wiki/Brunetto_Latini

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Fray_Alberigo

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Casa_Manfredi

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Mosca_dei_Lamberti

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Ciacco

Ramos, Nicole

Rivero, Gabriela

EL MESTER DE CLERECÍA

 Es un movimiento literario de poesía narrativa, de carácter culto e intención didáctica y amena, que se desarrolla en España desde el siglo XIII hasta comienzo del XV.
 

   Sus características son las siguientes:

  • El protagonista de este movimiento es el clérigo. En la Edad Media, la palabra clérigo significaba hombre culto que ha recibido educación latino-eclesiástica. En este sentido, clérigo se oponía a caballero.
  • Es una literatura escrita (aunque al público le suele llegar de forma oral, pues los clérigos recitaban los poemas del mester de clerecía para atraer fieles a sus monasterios, y por tanto, limosnas).
  • Aunque hay casos de anonimia, conocemos frecuentemente el nombre del autor.
  • Su métrica es totalmente regular: la cuaderna vía (AAAA, versos alejandrinos).
  • Concibe su obra como un libro cerrado.
  • La literatura no es su medio de vida.
  • Sus temas son variados: religiosos, moralizantes, de historia antigua y, excepcionalmente, épicos.
  • Tiene un origen erudito. Esto se debe a su apego a las fuentes escritas, que se citan constantemente como autoridad. Usan fuentes latinas comunes para toda Europa. Las obras están llenas de citas magistrales.

(Utilización de un lenguaje culto pero adaptado a su público con el fin de introducir una variedad de recursos de carácter tanto léxico como sintáctico, algunos siendo complejos, tales como los simbolismos y las metáforas.)

  • Uso de las fábulas y de los cuentecillos con carácter didáctico.
  • Hay una relativa abundancia de textos.
  • Su fin es enseñar, difundir la cultura (didactismo), aunque no excluye la amenidad.
    Autores y obras principales:
  • Gonzalo de Berceo (s. XIII), autor de los Milagros de Nuestra Señora, libro en el que el autor narra veinticinco milagros que hace la Virgen, normalmente para ayudar a sus fieles.  Berceo es el primer poeta castellano de nombre conocido.
  • Este gran autor, junto con otros autores del mester de clerecía, empleó el lenguaje romance para sus obras, pues quería acercarse al pueblo y hacer que fueran capaces de entender lo que escribiera.  De hecho, utilizó expresiones que solían decir los pueblerinos, por ejemplo, en una de sus obras escribió “non valié una hava” o “non li valió todo una nuez foradada”, que en el castellano actual se podría decir “no valer un higo” o “no vale un cacahuate”.

  • De igual manera, había palabras que latinizaban y que eran de desentendimiento para el pueblo. Algunos ejemplos de esto son exilio, ileso y convivio, que pese a que en la actualidad no se necesitan traducir, eran palabras muy extrañas y desconocidas para la mayoría de las personas que hablaban vulgo.
  • Juan Ruiz, arcipreste de Hita (s. XIV), autor del Libro de Buen Amor, la obra maestra del mester de clerecía. Esta obra es una autobiografía ficticia en la que el narrador va contando en primera persona sus aventuras amorosas, intercalando fábulas, cuentos, composiciones líricas… En la obra se mezclan lo religioso y lo profano, y su intención es ambigua (no está clara), pues aunque en el prólogo el autor afirma que la intención de su obra es enseñar el camino del “buen amor” (el amor a Dios), lo que en realidad hace es relatarnos sus conquistas amorosas.

Algunas de las obras más importantes que surgieron en este mester fueron el Libro de Apolonio, el Libro de Alexandre, , y el Poema de Fernán González.

El Libro de Apolonio es un poema, cuyo autor solo se sabe que era un clérigo por el lenguaje culto que usa, cuenta con aproximadamente 2000 versos que hablan sobre las aventuras del Apolonio rey de Tiro. El Poema de Fernán González, que también fue escrito por alguien desconocido, cuenta sobre las hazañas y hechos históricos del conde castellano, Fernán González. Finalmente, El Libro de Alexandre es el poema más largo del mester de clerecía pues está compuesto por diez mil versos, y relata la vida de Alejandro Magno, desde su infancia hasta su muerte. Al igual que las dos obras anteriores, carece del nombre del autor, aunque también se piensa que fue escrito por un clérigo por el asunto de carácter culto que aborda.

EJEMPLO:
Un ejemplo del mester de clerecia es El libro de buen amor escrita por Juan Ruiz Arcipreste de Hita :

( La intencioón didáctica siendo la búsqueda del amor a través de la mujer, un tema moralizante).

«Si quieres amar dueñas o a cualquier mujer
muchas cosas tendrás primero que aprender
para que ella te quiera en amor acoger.
Primeramente, mira qué mujer escoger.

Busca mujer hermosa, atractiva y lozana,
que no sea muy alta, pero tampoco enana;
si pudieres, no quieras amar mujer villana,
pues de amor nada sabe, palurda y chabacana.

Busca mujer esbelta, de cabeza pequeña,
cabellos amarillos, no teñidos de alheña;
las cejas apartadas, largas, altas, en peña;
ancheta de caderas, ésta es talla de dueña.

Ojos grandes, hermosos, expresivos, lucientes
y con largas pestañas, bien claros y rientes;
las orejas pequeñas, delgadas; para mientes
si tiene el cuello alto, así gusta a las gentes.

La nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales y muy blancos, un poco apartadillos,
las encías bermejas, los dientes agudillos,
los labios de su boca bermejos, angostillos

La su boca pequeña, así, de buena guisa,
su cara sea blanca, sin vello, clara y lisa;
conviene que la veas primero sin camisa
pues la forma del cuerpo te dirá: ¡esto aguisa! «

Referencias
Alatorre, A. (1979) Los 1001 años de la lengua española (3ra ed.). México: Fondo de Cultura Económica.

Cañas Murillo, J. (2011) El Mester de Clerecía y la literatura didáctica / Jesús Cañas Murillo. Recuperado el 03 de septiembre de 2019, de http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-mester-de-clerecia-y-la-literatura-didactica/html/dcd0d5a4-2dc6-11e2-b417-000475f5bda5_9.html

Ibarra, M. (n.f.) Mester de Clerecía: Características, Temas, Autores y Obras. Recuperado de https://www.lifeder.com/mester-de-clerecia/

González, P. (28 de dicimebre de 2018) Mester de Clerecía: definición y características. Recuperado de https://www.unprofesor.com/lengua-espanola/mester-de-clerecia-definicion-y-caracteristicas-2739.html

  • escrito por: Sofia Fernandez

Pueblos germánicos: Los celtas

«Los celtas han entrado en la historia por la puerta de la leyenda en una época en la que Grecia y Roma tenían ya una Historia.”

Jean Markale

Amplias y diversas han sido las disertaciones sostenidas durante la edad moderna concernientes a los celtas. El carácter místico que envuelve en casi todos los ámbitos a su cultura nos muestra una perspectiva que se asemeja mucho más a la de una leyenda que a la de un acontecimiento histórico; en este sentido, los límites entre el mito y la historia se tornan difusos. Las creencias de este pueblo serán una parte esencial en las raíces étnicas y culturales de todo el occidente de Europa, a su vez, marcarán una gran influencia para las obras literarias que se habrán de componer durante el medioevo.

Ruinas de un templo druida en North Yorkshire

Debido a la falta de documentos escritos por ellos mismos en el momento de su apogeo, ya que solo hasta el siglo VII de nuestra era los monjes irlandeses pusieron por escrito en gaélico los textos de las leyendas y tradiciones más importantes, (mucho más antiguas transmitidas por tradición oral) todo el registro histórico que nos queda se ve reducido a los testimonios redactados por los griegos y los romanos acerca de los hallazgos arqueológicos, las supervivencias y renacimientos de esta cultura; cuyos orígenes tendríamos que remontarlos a los movimientos de población que se produjeron en el el año 600 a. C.

Los griegos refirieron datos de un pueblo que, según sus geógrafos, ocupaba territorios que iban desde la Península Ibérica hasta los confines orientales de Europa.

Los llamaron Keltoi, forma plural de la que deriva el término celtas. Paradójicamente, ellos nunca se denominaron a sí mismos de esta manera. Los orígenes proto-celtas son intrincados y los datos escasos. Esos orígenes serían, en principio, diversos, porque según algunas fuentes los primigenios celtas habrían comenzado a expandirse huyendo del empuje de pueblos del este de Europa, y se habrían esparcido hacia la Galia, Gran Bretaña, Irlanda, Gales, España, Italia del norte, Suiza, parte de Bélgica y Holanda.

Distribución de los pueblos celtas en Europa

La tradición proto-celta, netamente oral, sostiene por su parte que el tronco original, del cual surgieron las ramas posteriores, es la antigua Erin (La Isla Esmeralda; hoy Irlanda, en irlandés: Éire), extendiéndose rápidamente hacia las Islas Británicas y el continente.

Mapa de Irlanda, 1450

Distribución geográfica

En tal sentido, la distribución de la población celta en territorios europeos se dividió fundamentalmente en dos corrientes de movimiento:

 De ida: La multitud de pueblos que conforman los llamados celtas que poblaron Europa proceden del este del continente y comienzan su movimiento hacia el centro y oeste empujados por los germanos. Estos pueblos se expanden por suelo europeo, donde se establecen sobre las distintas poblaciones existentes. Ese sustrato indígena ejerce sobre ellos una importante influencia, que contribuye a moldear el carácter regionalista de las culturas resultantes. Es posible llegar a la conclusión de que, ese sustrato fue el que logró afincar a estos nómadas que recorrían Europa desde la Bohemia hasta España. Como producto de este mestizaje, surgieron «naciones» de notable diversidad. Este proceso de «celtización» llevaba consigo un elemento helenístico, incorporado a esos nómadas en una fecha muy antigua. Este contacto se había producido por la ruta de los Balcanes, por el valle del Danubio y por las rutas del Ródano. Como esta influencia fue profunda, se mantuvo, de manera que permite encontrar particularidades comunes entre las diversas tribus celtas.

Desplazamientos del pueblo celta

De vuelta: Se produce un movimiento regresivo desde Irlanda hacia el continente. En él prima una influencia cultural cuyo rasgo principal podría llamarse «shamánico», y como tal, absolutamente consustanciado con la naturaleza y sus fenómenos. Esa concepción implica una percepción del mundo muy particular y ecléctica. El druidismo, como veremos, parece haber nacido entre los celtas insulares, para luego asentarse en la Galia.

Principales asentamientos y tribus celtas

1. Galicia. Los llamados celtíberos fueron una conjunción en la cual lo celta fue dominante. En concordancia con esas particularidades distintivas, la organización social no fue idéntica en todos lados. En España, no hubo monarquía como en otros asentamientos celtas, y el poder pertenecía a una suerte de asambleas populares. En tiempos de paz, los asuntos eran tratados por un consejo de ancianos. En caso de crisis o de emergencia bélica, se recurría a jefes elegidos con carácter temporal. Estas tribus vivían en la mayoría de los casos de la cría de ganado, tal cual se practica aún hoy en los pueblos de montaña. Pero como no eran solo pastoriles, sobresalían como todo pueblo guerrero en el trabajo de los metales. Fueron estas poblaciones montañesas las que resistieron con todas sus fuerzas la invasión romana, haciendo casi imposible su romanización. Al día de hoy, Galicia es uno de los lugares que más elementos celtas conserva en su cultura, equiparable a Irlanda y al País de Gales.

Castro de Barona, asentamiento celta de A Coruña, Galicia

2. Galia. Fue aquí donde César encontró lo que llamó «las tres partes del mundo Galo»: la Aquinia, la Céltica y la Bélgica. Y es en esa Galia céltica donde más se evidencia la relación con el mundo helenístico; por ejemplo, en el hallazgo de monedas macedónicas. Estos signos metálicos de la relación celta con los reinos macedonios provenían de botines de pillaje, de tributos impuestos a los reyes para comprar la paz, de sueldos percibidos por los celtas como mercenarios. En Galia, la estructura social es impuesta por los invasores celtas. Al producir éstos un aumento demográfico, hacen que se intensifiquen las relaciones económicas entre los diversos asentamientos. Además de lazos económicos, estos primeros pueblos tenían en común una literatura oral, largas epopeyas que cantaban aventuras de dioses y héroes que llegan a nosotros a través de relatos celtas insulares. A diferencia de España, en Galia el druidismo estaba extendido y constituía la unidad espiritual de los celtas galos. Algunos apoyan la teoría del origen británico de los druidas), como supervivientes de un antiguo sacerdocio pre-celta. No se podría afirmar que los druidas integraron una casta sacerdotal en la Galia celta, sí es indudable que fueron los artífices de su unidad. El archidruida, según César, era allí el jefe supremo. Había, además, una asamblea de jefes de las diferentes tribus. Pero alrededor del siglo III, la realeza parece haber sido el régimen político habitual. Luego fue progresivamente sustituido por un gobierno de nobles, favorecido por la designación anual de un magistrado supremo único, un rey del año. En otro tiempo, el rey había sido el jefe del clan más poderoso. Luego los jefes de clan se turnarían un año en el poder, ya que la Galia céltica se componía de clanes yuxtapuestos y esta alternancia evitaba competencias internas.

Mapa del pueblo Galos

3. Gran Bretaña. Aquí podría hablarse de un reducto espiritual donde se fundamenta la unidad cultural celta, pues estaban situados los «colegios» donde se formaban los druidas. Por lo tanto, es en Irlanda, Escocia y el País de Gales donde podemos encontrar la cultura celta en estado más puro, aun teniendo en cuenta el sincretismo, la mezcla inevitable ante las invasiones sajonas y el elemento cristiano. En Irlanda, específicamente, la mitología y el ciclo histórico se han conservado más casi intactos. Hasta existen allí cierta cronología de los sucesivos invasores y una memoria viva de los pobladores originales. Es significativo, que los primeros reyes hayan vivido inicialmente en Irlanda. Los héroes y dioses que llegaron hasta nosotros son del ciclo mitológico irlandés. Lo mismo ocurre con la mayor parte de los personajes del mundo feérico. Esto ha ocurrido por la posición que tenían los druidas en la sociedad insular donde, según las fuentes, eran solamente sacerdotes y magos y no ejercían poder político alguno. Esa consagración a sus ocupaciones menos terrenales debe haberlos habilitado para convertirse en memoria viva de su pueblo.

Cruz celta. Gran Bretaña, Inglaterra, Cornwall, Padstow, la iglesia de St Petroc

Descubrimientos

Las fuentes arqueológicas dividen las primeras fases de la cultura celta en los períodos de Hallstatt (700/500 a. C.) y La Téne (500 a. C. – 1 d. C.) Estos nombres pertenecen a dos poblaciones, una austríaca y la otra suiza, donde se han encontrado muchos objetos pertenecientes a esta cultura. Pero ya en 1600 a. C. se estableció una colonia celta en Massilia, actual Marsella, que comerciaba con el resto de los países mediterráneos. Procedían de Asia y habían sido miembros del pueblo indogermánico que se estableció en Europa en el siglo XX a. C

Los celtas de Hallstatt descubrieron el hierro, de allí que lograran riquezas y poder. El hierro es un metal privilegiado en de gran valor con relación al que utilizaban sus ancestros de la edad de bronce. De allí su superioridad en las armas, instrumentos cortantes, vasijas y utensilios de todas clases. Como poseedores del hierro, pudieron generar también más riquezas. Sus nuevas tecnologías y artículos se difundieron por toda Europa, provocando los consecuentes avances culturales.

Espada de hierro Hallstatt

 Los celtas de La Téne fueron un apasionado pueblo que recorrió toda Europa. Vencieron a los etruscos (con quienes antes habían comerciado, al igual que con los griegos) debido a su mayor poderío militar, pues poseían carros de guerra que tenían dos ruedas con llantas de hierro. Por su furor y pasión para la guerra, los demás pueblos les temían, pero a pesar de ello los admiraban por su habilidad técnica y su pasión por aprender.

Carro de Trundholm

Los celtas de la Península Ibérica dejaron en Galicia y Asturias restos arqueológicos, joyas, dólmenes y otras construcciones de piedra; sobre todo la gaita, cuyo reinado se extendió hasta Escocia.

Orfebrería celta

Sociedad y cultura

Los celtas llegaron a formar una civilización europea que fue predominante en la mayor parte del territorio del continente durante el primer milenio antes de Cristo. Pero fue una civilización sin imperio. No fueron habitantes únicos en sus lugares de origen. Estaban unidos por su manera de pensar y de sentir, por los rasgos comunes de sus lenguas y costumbres, más que por un sentido nacional, no estaban tan lejos de la identidad común que compartían todos los griegos.

Bélicos y de aspecto grotesco, eran los mejores mercenarios del ejercito romano. Los romanos los consideraban bárbaros escogidos, aunque no poseían la idea de imperio. Eran rebeldes, se negaban a ser subyugados, pero tampoco sabían conquistar, ni les interesaba. En el año 410 a.C, por ejemplo, los celtas llegaron a tomar Roma, y se limitaron a pedir un rescate en oro.

Los druidas -palabra que significa conocedor del roble- ocupaba la pirámide sacerdotal a la que se llegaba después de ser bardo y vate, se les tenía por depositarios de la tradición pitagórica y de una gran sabiduría aunque de los antiguos druidas sólo hemos conservado una frase que se les pueda atribuir con propiedad, en la que recomendaban: “Adorar a los dioses, no hacer nada indigno, ejercitar el valor”. Los pueblos celtas tenían y tienen en común la facilidad para crear personajes, héroes, en sus mitos y tradiciones. En ellas se resume la historia íntima de este pueblo, el sentido profundo de su razón de ser. El valor del mito así entendido es enorme.

Creencias

Lo que ha sorprendido y cautivado a los investigadores son las creencias celtas, que han tenido una proyección sobre la historia mucho más allá que la propia civilización donde nacieron.

La preferencia de los celtas por los santuarios situados en lugares naturales, en el bosque, en calveros, montañas, lagos, fuentes… nos habla de esa afición a la naturaleza, de esa antigua visión ecológica. Destacamos entre los diferentes santuarios los misteriosos viereckschanzen, cuadriláteros de casi una hectárea dedicados al culto, los osarios comunitarios y el culto a los héroes, cuyo espíritu se revelaba en parajes determinados después de velar su tumba toda la noche (lo que puede considerarse un precedente del velar las armas de los caballeros medievales). Victoria Cirlot ha de señalar cómo este aspecto aparece frecuentemente en el imaginario de Chretien de Troyes, cuando el héroe se interna en el bosque y un hecho extraordinario le ocurre.

Siguiendo el culto a la naturaleza, las fuentes eran lugares donde se depositaban numerosas ofrendas de armas y joyas. Algunos ríos tuvieron especial relevancia, como el Rin, al que se le pedía que confirmara la legitimidad de los recién nacidos.

El calendario estaba en relación con los dioses y las creencias, y tenía un referente agrícola más que solar. La estación cálida comienza el 1 de mayo, mientras la fría el 1 de noviembre, con etapas intermedias el 1 de febrero y el 1 de agosto. La fiesta del 1 de noviembre es la del mundo de los espíritus, que irrumpen en el mundo humano con carácter amedrentador: es el comienzo de la estación estéril, y para ellos el comienzo del año. Daban mucha importancia a la luna: los romanos decían que medían el tiempo no por días sino por noches, ya que comenzaban el recuento por la mitad oscura, al igual que hacían con el año. Halloween era, pues, el comienzo del año oscuro, se emparentaba con el aire, con los espíritus, mientras las otras fiestas significaban también matrimonios sagrados relacionados con otros elementos, tierra, agua, fuego. El resultado era una especie de politeísmo panteísta, por parejas de dioses masculinos y femeninos, que integraba todos los elementos de la materia, al modo de la filosofía presocrática.


Astrología celta

Influencias en la literatura

 La literatura celta está compuesta por tres grandes ciclos: el Ciclo del Ulster, el Ciclo Ossiánico y el Ciclo Artúrico.

El primero se basa principalmente en el héroe Cuchulain, hijo del dios Lug. Son mitos profundamente paganos, en los que la moral católica todavía no da muestras de aparecer y donde Cuchulain se enfrenta a hechiceros malvados, terribles monstruos y fuerzas de la naturaleza.

El segundo ciclo recibe el nombre de Ossian, el bardo legendario que cantaría las aventuras de su padre, Finn y sus huestes, los Fianna. Se trata de unos mitos a caballo entre dos mundos. La magia se vuelve más extraña, y siempre en manos de malvados. Aparece el cristianismo y aunque Finn se opone a él, acaba venciendo. Existe incluso un imposible debate entre el héroe celta y el teólogo San Isidoro de Sevilla.

Por último, el ciclo artúrico, sin duda el más conocido y el que más influencia ha tenido sobre la literatura posterior nos narra las aventuras y desventuras del Rey Arturo y de sus perfectamente cristianos caballeros de la tabla redonda. Este ciclo también es conocido como materia de Bretaña, ademas de contener los relatos del rey Arturo y su ejército, se encuentran textos escritos sobre las tradiciones celtas y la historia legendaria de las islas británicas y de Bretaña.

Aspectos lingüísticos

Todo lo que queda del grupo céltico son cuatro lenguas situadas en Irlanda, Gran Bretaña y la costa noroccidental de Francia. Las lenguas célticas, habladas ampliamente en Europa occidental en el primer milenio a. C., han experimentado un declive gradual desde los tiempos romanos, cuando el latín reemplazó al galo en Francia. Sobreviven hoy en día en las extremidades noroccidentales de Europa, siendo de todas ellas la más vigorosa el galés, con millón y medio de hablantes, seguida del bretón, con casi un millón.

El grupo céltico de lenguas se divide actualmente en el céltico insular y el céltico continental, términos que reflejan la distribución geográfica de estas lenguas en Europa y Asia Menor. El céltico insular se subdivide en dos ramas : el goidélico, cuyos modernos descendientes son el irlandés, el gaélico-escocés y el manés, y el brytónico, que comprende el galés, cornuallés y bretón. Aunque este último se sitúa en el continente, se le incluye entre las lenguas célticas insulares porque deriva del brytónico en el siglo V d. C. El céltico continental incluye el galo, lepóntico, hispano-céltico (celtíbero) y gálata; todas estas lenguas se extinguieron alrededor del siglo VII d. C.

Se estima que hay menos de 2 millones de personas que hablan lenguas célticas, de las cuales las más habladas son la irlandesa, en la República de Irlanda, por unas 120.000 personas que la tienen como lengua materna y más de medio millón que la hablan como segunda lengua; la gaélica escocesa, en Escocia, con unos 100.000 hablantes, la galesa, en Gales, hablada más medio millón bilingües en galés e inglés y la bretona, en la Bretaña francesa, con menos de 400.000 bilingües en bretón y francés.

Conferencia dictada por el catedrático de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid: Gonzalo Ruiz Zapatero en la cual introduce el término «celta» y sus acepciones, comenta las nuevas hipótesis sobre el origen de estos pueblos y refiere a algunos de los principales asentamientos de las regiones que habitaron celtíberos, vettones, vacceos, carpetanos, así como de la cultura castreña del noroeste peninsular.
Discusión dirigida por Francisco de Oleza Le Senne con la participación de reconocidos intelectuales y estudiosos del mundo medieval como lo son: Jean Markale, Vicotira Cirlot, Fernando Sanchez, Martin Almagro y Octavio Aceves en el programa de televisión «La tabla Redonda».
Nota: Recomiendo escuchar este vídeo con audífonos debido a que la calidad de sonido es muy baja.

Génesis Patiño Velásquez C.I 27371932

Referencias bibliográficas

Sainero, R. Los grandes mitos celtas y su influencia en la literatura. Edicomunicación.

García Gual, C (1983). Historia del Rey Arturo y de los nobles y errantes caballeros de la Tabla Redonda

Cirlot, V. La novela artúrica Chretien de Troyes.

https://es.wikipedia.org/wiki/Materia_de_Breta%C3%B1a

Campos, V (2003). El mágico mundo de los celtas. Grijalbo.

López Serrano, A. Los celtas: origen y persistencia de una identidad. Universidad Carlos III de Madrid.

http://www.proel.org/index.php?pagina=mundo/indoeuro/celtico

Romero, A (2002). Análisis morfosintáctico: una visión tipológica. Publicaciones UCAB.

Los Goliardos

Goliardo era el nombre que se le daba en la edad media a un tipo peculiar de clérigo, entiéndase el término «clérigo» como una persona dedicada a los estudios intelectuales. Siendo un grupo apartado, ellos no tenían relación directa con la iglesia, por lo que instauran una poesía de naturaleza secular en la Europa de los siglos XI a XIII. Era una poesía satírica mayormente escrita en latín, algunas veces en francés antiguo, e incluso, alto alemán medio.

En ella los goliardos elevan sus cantos a la vida alegre y sus placeres corrientes; se pasea por la taberna de manera descarada sin perder todos aquellos atributos necesarios para ser considerada un producto literario. Florece en los ambientes más cultos de España, Alemania, Inglaterra y Francia, en el sector más erudito de la sociedad, de un puñado de estudiantes de universidades y alto clero que tenían una preparación literaria lo suficientemente importante como para ponerla al servicio de la escritura de un estilo tan único como sardónico.

Aunque no se sabe a ciencia cierta de donde proviene el término, una teoría popular dice que viene del francés «gouliard» que significa «clérigo que llevaba una vida irregular». Esto remite directamente a la naturaleza de los poetas goliardos que en su mayoría eran estudiantes que no aplicaron sus profesiones al campo laboral, llevando ahora una vida errante o monjes que han abandonado el claustro de las órdenes religiosas y se han entregado a una vida irregular y errabunda . Aunque su poesía es secular, no son opositores a la iglesia, tampoco herejes o escépticos.

La poesía Goliardesca elogiaba el vino, la taberna, el juego, las mujeres y el amor. Se esparce por toda Europa durante la Edad Media. La mayor parte del tiempo se trataban de composiciones anónimas, algunos muy sencillos como otros más elaborados que ponían en tela de juicio la sociedad en la que se vivía para la época.

Entre los cancioneros goliárdicos más importantes encontrados hasta ahora están:

  • Carmina Cantabrigensia.
  • Carmina Burana.
  • Carmina Rivipullensia.

Los temas principales en ellos son la protesta contra la jerarquía eclesiástica, llegando incluso componer «Metra de Monachis Carnalibus (Versos sobre los monjes carnales)» que hace referencia al apetito desmedido de los mismos monjes por la comida y el sexo. Luego de este tema, los goliardos también deciden seguir tocando el tema de la vida alegre y el vino «In taberna», y por último, al amor como se concebía de modo secular en ese momento.

Es una colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII, escritos en alto alemán medio, francés antiguo y latín y encontrados en Benediktbeuern. Cármina burana significa, en latín, Canciones de Beuern.

Codex Buranus o Cármina Burana (1220)
La fortuna

Fue encontrado en 1803 por Johann Christoph von Aretin, publicista, historiador, bibliotecario y abogado alemán, en la abadía de Bura Sancti Benedicti, en Baviera, Alemania. Actualmente se conserva en la Biblioteca Estatal de Baviera en Múnich.

Carl Orff compone, a partir de él, una cantata escénica compuesta por 24 canciones entre 1935 y 1936.

Fue escrita hacia el 1230, posiblemente en la abadía benedictina de  Seckau o en el convento de Neustift, ambos en Austria.

La colección se encuentra dividida en seis partes:

  • Carmina ecclesiastica (canciones sobre temas religiosos).
  • Carmina moralia et satirica (cantos morales y satíricos).
  • Carmina amatoria (canciones de amor).
  • Carmina potoria (contiene obras sobre la bebida, y también parodias).
  • Ludi (representaciones religiosas).
  • Supplementum (versiones de todas las anteriores, con algunas variaciones).

Referencias:

Mirando a las estrellas: aspectos astrológicos presentes en la Divina Comedia

undefined ¿Qué es la astrología?

Puede definirse la astrología como un conjunto de conocimientos que pretenden explicar y pronosticar el destino de los hombres y los sucesos terrestres por la influencia de los astros.

La palabra astrología está compuesta por las palabras griegas αστέρι, que se traduce como “astro” y λόγος que traduce como “palabra”, “razón”, “tratado”, por lo que podría decirse que es una ciencia que estudia a los cuerpos celestes.

Ciclo astrológico con las constelaciones zodiacales.

Astrología y Astronomía

La palabra astronomía puede definirse como la ciencia que estudia la estructura y la composición de los astros, su localización y las leyes de sus movimientos. Está etimológicamente conformada por las palabras griegas αστέρι, que traduce como “astro” y νομός (nomos) que traduce “regla”, “norma”, “orden”. La mayoría de las ciencias utilizan la palabra logos en lugar de nomos. Hay quienes sostienen que la ciencia de la astronomía, en realidad debería llamarse astrología, sin embargo, este nombre ya está ocupado por lo que hoy se considera una “pseudociencia”.

Sistema solar. En la Edad Media no se conocían algunos de los planetas que en la actualidad se consideran como tales.

La astrología, nació mucho antes que la astronomía, siendo que la primera ha fechado sus inicios cerca del Segundo milenio a. C. y ayudó a la fundación y desarrollo de la segunda. Por otro lado, la metodología científica de la astronomía se desarrolló junto a los científicos del siglo XVII.

En los inicios de la astrología, ésta tenía carácter académico y era considerada una ciencia. Sin embargo, conforme fue desarrollándose la astronomía, los estudios astrológicos empezaron a ser desestimados.

Astrología en la Edad Media

Según Fernando Serrano Larráyoz (2009) “Para el hombre medieval, la astrología será vista como el instrumento más adecuado para proporcionar una visión lo más amplia y completa del ser humano, al permitir la comprensión de las interacciones entre el macrocosmos y el microcosmos”. (p. 540). Asimismo, se entiende por “macrocosmos” al universo considerado como una totalidad, en oposición al ser humano; y “microcosmos” se entiende como cualquier ser que constituye un mundo a escala reducida, cuya estructura refleja el mundo al que pertenece (macrocosmos).

Por las razones expuestas por Serrano, puede decirse que la astrología ocupaba un papel relevante durante la Edad Media. En otras palabras, era la ciencia más importante después de la medicina, e incluso era utilizada como complemento de la segunda, atribuyendo al movimiento de los planetas o a las fases de la Luna el uso de ciertos medicamentos.

Además, en términos de la religión católica puede verse cierta aceptación por los estudios astrológicos, siendo que en algunas catedrales propias del gótico se hallan vitrales y relieves en representación a las Constelaciones principales, mejor conocidas como Constelaciones Zodiacales.

Relieves en la catedral Amiens en Francia. En estos relieves pueden apreciarse algunas representaciones de los signos del zodiaco.

En cuanto a la materia académica, Dante atribuyó un planeta a cada cátedra en las que se dividía lo que, para la época, era considerada la educación universitaria. A la Gramática se le asignó la Luna, que para ese año era considerada un planeta. A la Dialéctica, Mercurio. A la Retórica, Venus. A la música, le fue asignado el Sol (también considerado un planeta para esa época). El planeta Marte fue asignado a la Aritmética. La geometría fue atribuida a Júpiter y la Astrología al planeta Saturno.

Numerología

La numerología es una práctica que pretende utilizar los números como fuente de adivinación y predicción del futuro. Esta creencia establece una relación mística entre los números, los microcosmos y el macrocosmos.

La numerología se encuentra estrechamente relacionada con la astrología debido a que el universo está regido por cifras numéricas. Del mismo, cada número del cero al nueve cuentan con una “vibración” que los relaciona directamente con una Constelación Zodiacal y con un planeta. Por ejemplo, el Zero (0) es gobernado por el planeta Plutón, el número Uno es regido por el Sol, el Dos por la Luna, el Tres es Júpiter, el Cuatro es representado por Rahu (nodo Norte o ascendente de la Luna), Cinco es regido por Mercurio, Seis es gobernado por Venus, Siete por Ketu (nodo Sur o descendente de la Luna), Ocho es representación de Saturno y Nueve es regido por Marte.

La astrología en la Divina Comedia

Dante, en su Comedia, esconde una serie de aspectos astrológicos que resultan en amplias significaciones.

Empezando por la estructura de la obra, que está dividida en tres cantigas: el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso; cada una de ellas está segmentada en treinta y tres cantos, siendo que el Infierno está compuesto por un canto adicional que funge como introducción. La suma de todos estos cantos (33 + 33 + 33 + 1) da como resultado cien (100), el número perfecto.

Según la numerología, el 100 es un número ilimitado que une elementos que naturalmente se contraponen. El uno (1) representa la soledad y la independencia, mientras que el cero (0) significa la totalidad, la apertura y el infinito. Ambos ceros dotan al uno de una proyección al infinito; pero, la esencia del 100 sigue siendo el 1, ya que la suma de sus dígitos (1 + 0 + 0) es igual a uno, por lo que podría decirse que la proyección hacia el infinito y lo ilimitado es en soledad o de manera independiente.

Además de esto, Dante hace algunas referencias directas a las constelaciones zodiacales. Por ejemplo, aunque no se sabe cuál es exactamente la fecha de nacimiento del autor, sí se conoce que nació bajo la constelación de Géminis, esto se conoce por las palabras que el autor dedica a las estrellas de Cástor y Pólux en el canto XXII de la cantiga del Paraíso. Dante se expresa de la siguiente forma:

O gloriose stelle, o lume pregno

di gran virtú, dal quale io riconosco

tutto, qual che si sia, il mio ingegno,

con voi nasceva e s’ascondeva vosco

quegli ch’è padre d’ogni mortal vita,

quand’io senti’ di prima l’aere tosco…

¡Oh gloriosas estrellas, lumbre henchida

de gran virtud, en la que reconozco

todo, sea cual fuere, el propio ingenio!

Con vosotras nacía y se ocultaba

el que es padre de toda mortal vida,

cuando niño sentí el aire toscano…

Constelación Géminis. Tercer signo del zodiaco. Su estrella más brillante es Pólux, seguida de Cástor.

En estos párrafos expresa que el Sol y la constelación de los gemelos estaban en conjunción cuando él respiró por vez primera el aire toscano.

Dante, por su influencia aristotélica, consideraba a la astrología la más alta de todas las ciencias. Para él, la astrología y la astronomía se diferenciaban con claridad, lo que no sucedía en la Edad Media; esto lo manifiesta en otra de sus famosas obras Convivio, o El banquete. Sin embargo, siguiendo las directivas de los padres de la Iglesia, él condena esta ciencia y coloca a los grandes adivinos de su época en una bolgia especial en uno de los círculos del Infierno.

Dante se encuentra con los adivinos cuando, junto a Virgilio se halla recorriendo el Malebolge, que es el círculo del infierno al que pertenecen los fraudulentos. Este nivel se divide en diez fosos circulares en los que se castiga a cada tipo distinto de fraudulento. En orden, al primer recinto pertenecen los seductores, seguidos de los aduladores, simoníacos, adivinos, corruptos, hipócritas, ladrones, malos consejeros, sembradores de discordia y falsificadores.

Los astrólogos, brujos y adivinos confinados al Infierno.

Los brujos, astrólogos y adivinos se encuentran en la cuarta fosa y son castigados siendo forzados a caminar con la cabeza mirando hacia atrás y caminar en este mismo sentido. Esto deriva de la idea de que los adivinos buscaban ver hacia adelante sin observar el presente. Dante describe como sus lágrimas de dolor y pena resbalan por sus espaldas y nalgas.

Volviendo a la estructura, Dante divide el Infierno y el Paraíso en nueve círculos y nueve cielos respectivamente, mientras que el Purgatorio cuenta con siete gradas solamente (sin contar el Antepurgatorio y el Paraíso Terrenal). El número nueve representa lo completo. El nueve es la representación triple de la Trinidad, por lo que es un número predilecto para Dante. De este mismo modo, es símbolo del idealismo, el interés Universal y la bondad; también simboliza la luz interior y representa la ascensión a un grado superior de consciencia, por lo que no es de extrañar que se utilice este número para delimitar los cielos. En su contraparte negativa, simboliza la soberbia, que es el pecado más grave según las consideraciones de Dante y es también el círculo del Infierno más cercano a Lucifer.

Esquema del Infierno pintado por Botticelli.
Esquema de los nueve cielos del Paraíso.

Por otra parte, el Purgatorio está dividido esencialmente en siete círculos, el siete simboliza el perfeccionismo y está en comunión con lo sagrado, pues contiene a la Santísima Trinidad y los cuatro elementos (aire, agua, fuego y tierra). De este mismo modo, el siete representa los pensamientos profundos y la búsqueda del perfeccionamiento espiritual e intelectual, este dato puede dar una idea sobre el por qué el Purgatorio tiene únicamente siete círculos.

Esquema del Purgatorio.

Además de lo anteriormente mencionado, cabe destacar que es en la cantiga del Paraíso donde más se aprecian las relaciones con los astros, porque la división de los cielos está conformada por los distintos planetas que se conocían para la época. En cada planeta (o cielo) existe una correspondencia entre las características que rigen al astro y las acciones que en vida realizaron los que se encuentran allí confinados.

Primer cielo: Cielo de la Luna.

...que el ánimo no cede si se esfuerza,

y hace cual con el fuego hace natura,

aunque violencia mil veces lo tuerza.

La Luna es un astro mutable que cuenta con cuatro fases principales. Por su carácter cambiante, Dante atribuye a esta bóveda a los débiles de espíritu, que no cumplieron sus votos religiosos por causas externas.

Fases de la Luna

Segundo cielo: Cielo de Mercurio.

…mas desterrada fue del Paraíso

estando sola, pues torció el camino

de la verdad y de su propia vida.

Por su cercanía al sol, Mercurio es de difícil distinción; los confinados en este cielo son aquellos que en vida hicieron el bien por las razones incorrectas, buscando ganar fama, es decir, los ambiciosos. Esto representa la invisibilidad de la fama de los ambiciosos comparados con Dios, así como Mercurio es invisible al lado del Sol.

Tercer cielo: Cielo de Venus.

Solía creer el mundo en su peligro

que la bella Chipriota loco amor

irradiase, girando en su tercer epiciclo; …

Nombrado como la diosa romana de la belleza y del amor, Venus es el planeta regente de este sentimiento, Venus gobierna el afecto en sus distintas formas y las relaciones sentimentales, es por esta razón que en el Cielo de Venus se encuentran los amantes desbocados que fallaron en la templanza.

Cuarto cielo: Cielo del Sol.

No he hablado de modo, que tú no puedas

darte cuenta que fue rey, y señal pidió

a fin de que rey suficiente fuera; …

El Sol es el astro principal, es la luz del Sistema Solar y representa, entre muchas cosas, la luz del intelecto. En la bóveda del Sol se encuentran los sabios, los prudentes y los justos, siendo los más importantes los sabios de la Iglesia como Santo Tomás de Aquino o Santo Domingo de Guzmán.

Quinto cielo: Cielo de Marte.

…así constelados formaban en el profundo

Marte aquellos rayos el venerable signo

al unir cuadrantes en un círculo.

El dios de la guerra es conocido en la antigua Grecia como Ares y en la antigua Roma es conocido bajo el nombre de Marte. A esta esfera pertenecen todos aquellos que entregaron su vida a Dios valientemente luchando por los ideales de la Iglesia. Las almas pertenecientes a este cielo se presentan ante Dante en forma de cruz, un símbolo que, al mostrarse invertido, representa claramente la lucha de los fieles.

Sexto cielo: Cielo de Júpiter.

…y la mujer que a Dios me conducía

dijo: «Cambia de idea; porque estoy

cerca de aquel que lo injusto repara.»

De los planetas, Júpiter es el más grande y está asociado con el poder, él es el dios que rige a los dioses, el que porta la Égida. El dios que gobierna los cielos alberga a los reyes justos y buenos que gobernaron la Tierra.

Séptimo cielo: Cielo de Saturno.

…si no se templara, tanto esplende,

que tu mortal poder sería, a su fulgor,

fronda que desbarata el trueno.

De los planetas conocidos en la Edad Media (Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) es este el más lento de todos, por lo que se le otorgó el nombre del anciano padre de Júpiter. Por ser, además, representación de la vida en senectud, Dante deja reposar en esta esfera los que se dedicaron a la vida contemplativa y a la templanza.

Octavo cielo: Cielo de las Estrellas fijas.

Con la vista retorné por todas cuantas

las siete esferas, y vi a este globo

tal, que sonreí de su apariencia villana; …

Tanto esta esfera como la siguiente no existen en representación de los planetas sino como otros cuerpos celestes.

Las estrellas fijas son, como su propio nombre lo indica aquellos cuerpos en carburación que parecen no moverse dentro de la bóveda celeste. Es en esta esfera en donde se encuentra la Iglesia militante, la Virgen María y algunos de los Santos.

Noveno cielo: El Primer Móvil.

 Y este cielo no tienen otro donde

que la mente divina, en la que se inflama

el amor que lo impulsa y la virtud que le llueve.

Este cielo, no pertenece a ningún cuerpo celeste, sino a la totalidad del Universo. Es la mayor de todas las esferas y es la última de las bóvedas que existe en el mundo físico. Después de ella, está el Empíreo, la morada del Padre, un lugar metafísico en donde Dante se encuentra directamente con Dios.

Está más que claro que, a pesar de su repudio a los adivinos, como lo deja claro en la cantiga del Infierno, Dante toma algunas características de la numerología y astrología que dotan a su Divina Comedia de un plano astral y metafísico que no halla respuestas en la Tierra, sino mirando a las estrellas.

A la alta fantasía aquí faltaron fuerzas;

mas ya movía mi deseo y mi valle,

como rueda a su vez movida,

el amor que mueve el Sol y las demás estrellas.

Referencias Bibliográficas

Alighieri, D La Divina Comedia. España. Luarna Ediciones.

Crespo, A (1999) Dante y su obra. Barcelona, España. Editorial El Acantilado.

Diccionario Enciclopédico (2007). Ciudad de México, México. Editorial Larousse.

Diccionario Kapelusz de la lengua española (1979). Buenos Aires, Argentina. Editorial Kapelusz.

Gangui, A (2008) Dante,astrología y astronomía. Buenos Aires, Argentina. Centro de Formación e Investigación en Enseñanza de las Ciencias, FCEyN-UBA.

Revista La Razón de México (2013) Dante Astrólogo. México. Disponible en: https://www.razon.com.mx/cultura/dante-astrologo/.

Andrea Santana.

De Razón y Fe: nociones filosóficas y teológicas en la Divina Comedia

Por: Paola Alzuru y Moisés Mora

La Divina Comedia es un poema narrativo escrito por Dante Alighieri en el siglo XIV, La Divina comedia trata sobre la travesía de Dante hacia el infierno, el purgatorio y el paraíso, para expiar sus pecados y encontrar el sentido de su vida de la mano de la intervención divina.

 La obra en cuestión es un elemento fundamental de la transición del pensamiento medieval al renacentista. Esta composición cumbre de la literatura universal fue publicada en el año 1307 y está compuesta por más de 14.000 versos distribuidos en 100 cantos. La Divina comedia es, por tanto, un producto del pensamiento filosófico y teológico medieval.

No de otra suerte yacen en la obra cuantiosas referencias y nociones tanto teológicas como filosóficas, en cierta medida como una consecuencia estructural del relato, en tanto que al ser una obra que trata temas como: la divinidad, la concepción del bien y los absolutos, el amor y el fin último de la vida, no es de extrañar que, a lo largo de sus cien cantos, se encuentren referencias y nociones, tanto explícitas como implícitas, de otros autores.

Véase, por ejemplo, la aparición de personajes históricos dentro del universo diegético, así es como nos encontramos con pensadores como: Platón, Tales de Mileto, Sócrates, Heráclito, Empédocles, Hipócrates, Aristóteles en el primer círculo del infierno o Santo Tomás de Aquino en el cuarto cielo.

Asimismo se hacen presentes referencias a los planteamientos de  los mencionados filósofos, tal es el caso de la concepción aristotélica de potencia y acto. Por ser en acto se refiere Aristóteles a la sustancia tal como en un momento determinado se nos presenta y la conocemos; por ser en potencia entiende el conjunto de capacidades o posibilidades de la sustancia para llegar a ser algo distinto de lo que actualmente es. Un niño tiene la capacidad de ser hombre: es, por lo tanto, un niño en acto, pero un hombre en potencia. Es decir, no es un hombre, pero puede llegar a serlo.

Y como en vidrio, en ámbar o en cristales el rayo resplandece, de tal modo que el llegar y el lucir es todo en uno,

27 de igual forma irradió el triforme efecto de su Sir a su ser a un tiempo mismo sin que hubiese ninguna diferencia.

30 Concreado fue el orden y dispuesto 31 a las sustancias; y del mundo cima fueron aquellas hechas acto puro; 33 a la potencia pura puso abajo;

36  la potencia y el acto, en medio, atadas tal nudo que jamás se desanuda. (Paraíso, Canto XXVII).

Las nociones y referencias a la filosofía clásica son muy asiduas a lo largo de la obra, tal como se evidencia en el uso de múltiples términos pertenecientes al campo de la retórica y provenientes de la antigüedad clásica como el Silogismo,  el Aforismo y el Sofisma.

Un silogismo (Griego: συλλογισμός syllogismos, «conclusión, inferencia») es una especie de argumento lógico que aplica el razonamiento deductivo para llegar a una conclusión basada en dos o más proposiciones que se afirman o asumen como ciertas. El término fue acuñado por primera vez por Aristóteles en el siglo IV antes de Cristo.

Por otra parte un aforismo (del griego ἀφορισμός: aphorismos, que denota `definición’, `distinción’, `distinción’, y `definición’) es una expresión concisa, concisa, lacónica, y/o memorable de una verdad o principio general. El término fue cuñado por Hipócrates entre los siglos V-IV antes de nuestra era.

Sofisma proviene de la palabra sofista, de origen griego sophía que significa “sabiduría” y sophos que expresa “sabios”. En lógica un sofisma se refiere a todos aquellos razonamientos que aparentan ser correctos pero no lo son. El término proviene de los sofistas, un grupo de pensadores que se originó en el siglo V antes de nuestra era.

¡Oh cuán vano el afán de los mortales, qué mezquinos son esos silogismos que las alas te arrastran por el suelo! 3 Tras de los aforismos o los Iura 4 iban unos, o tras del sacerdocio o del mandar por fuerza o por sofismas. (Paraíso XI)

La obra de Dante también puede ser leída, más que como un viaje hacia la lejanía, como un viaje hacia el interior del ser, un proceso de introspección en el que se busca reconocer y aceptar aquellos males presentes en el alma a fin de purificarse y llegar a ser la versión ideal de sí. De modo que infierno representaría la anagnórisis del protagonista, en la cual él se hace consciente de aquellas impurezas presentes en su espíritu y lo hace vinculándose sí mismo con personajes históricos y literarios. El purgatorio sería aquel lugar en el que el protagonista, más que reconocer, acepta sus imperfecciones y pide perdón por ellas y el paraíso sería aquel lugar en el que el protagonista, al haber pasado su martirio y consiguiente purificación, puede encontrarse con las sustancias puras.

Lo anterior es altamente reminiscente a la noción platónica de “Lo Ideal” en la que los objetos del mundo son solo impurezas que provienen de una versión pura, perfecta e incorrupta, de manera que el cielo es, siguiendo este razonamiento, el lugar donde se encuentran las cosas puras, base de todo lo existente y punto de inicio universal; no resulta fortuito, por lo tanto, que sea allí donde se encuentra Beatriz, la versión ideal de mujer según Dante. Así es como logramos ver la cierta idealización en la figuras del cielo siendo Beatriz la epítome de ello.

Beatriz representa la versión ideal y primigenia de mujer en tanto que es pura y perfecta representando así la cúspide de lo que se puede llegar en términos de completitud, lo dicho se evidencia en la forma en como Dante describe a Beatriz empleando multitud de superlativos, adjetivos y términos que la asocian con la divinidad, la perfección, la trinidad, lo elevado y el inicio, punto de creación de las demás sustancias.

Así cruzando la desierta selva, 31 culpa de quien creyera a la serpiente, ritmaba el paso un angélico canto. 33 Anduvimos acaso lo que vuela una flecha tres veces disparada, cuando del carro descendió Beatriz. 36 Yo escuché murmurar: «Adán» a todos; y un árbol rodearon, despojado de flores y follajes en sus ramas.(Purgatorio XXXII)

Y Beatriz me miró, llenos sus ojos de amorosas centellas tan divinas, que, vencida, mi fuerza dio la espalda, 141 casi perdido con la vista en tierra. (Paraíso IV)

Mas Beatriz tan sonriente y bella se me mostró, que entre aquellas visiones que no recuerdo tengo que dejarla. 81 Recobraron mis ojos la potencia de levantarse; y nos vi trasladados solos mi dama y yo a gloria más alta. 84 (Paraíso XIV)

y tres veces en torno de Beatriz dio vueltas con un canto tan divino, que mi imaginación no lo repite. (Paraíso XXIV)

Y así a una esencia que es tan ventajosa, que todo bien que esté fuera de ella no es nada más que un brillo de su rayo, 33 más que a otra es preciso que se mueva la mente, amando, de los que conocen la verdad que esta prueba fundamenta. 36 Tal verdad demostró a mi entendimiento 37 aquel que me enseñó el amor primero de todas las sustancias sempiternas. 39 (Paraíso XXVI)

Lo anterior podría deberse, según esta interpretación, al hecho de que Beatriz, al igual que las demás sustancias en el cielo, funge como lo que platón llamaría “Idea” siendo así, en efecto, la Idea de la Mujer. No de otra suerte se entiende la aparición de otros personajes “idealizados” por Dante en el cielo, tal es el caso de Santo Tomas de Aquino quien vendría a representar el pensador escolástico ideal.

Además de la referencias a Platón vemos otras referencias tanto a la antigüedad clásica como a la filosofía escolástica. Tal es el caso de la estructura que sigue el viaje de purificación de Dante en tanto que esta podría ser vista como una composición dialéctica; la dialéctica implica, como condición sine qua non, el conflicto entre dos elementos, lo cual posibilita el surgimiento de un tercer elemento. Siendo de tal modo su recorrido el infierno y el purgatorio los elementos en conflicto lo cual resulta (y posibilita) en su viaje por el paraíso.

Aunado a lo anteriormente acotado se hacen conspicuas múltiples referencia a la ética aristotélica, es decir el concepto de virtud, virtud como una práctica que se lleva acabo día a día y tal como decía Aristóteles.

Siendo, pues, de dos especies la virtud: intelectual y moral, la intelectual debe sobre todo al magisterio su nacimiento y desarrollo, y por eso ha menester de experiencia y de tiempo, en tanto que la virtud moral (ética) es fruto de la costumbre (éthos), de la cual ha tomado su nombre por una ligera inflexión del vocablo (éthos). (Aristóteles, Ética a Nicómaco», libro 2,1)

Para Aristóteles las buenas acciones surgen de los entendidos en las buenas artes, de la misma forma, para Dante, los versados en las sagradas normas obran bien pues son de gran entendimiento.

En la misma línea, para Aristóteles, la virtud es aquella justa medida que se distingue del vicio en tanto que este último es visto como carencia o exceso de algo. No de otra suerte, para dante, las almas en el infierno son todos aquellos que han caído en algún tipo de desmesura. Tal es el caso de un Ulises quien cae en la hybris o el caso de Francesca da Riminiy su amante Paolo quienes carecen de la fuerza para controlar su amor.

Fe y Razón  son dos caminos que buscan llegar a un mismo destino; sin embargo, para el pensamiento medieval, en especial la escolástica, si la Razón no se amoldaba al designio de la Fe, era mejor desechar el raciocinio puramente humano y ceñirse a la voz divina. Es por esto que en La Divina Comedia la Filosofía y la Teología se hallan indivisibles al comienzo y luego, cuando Virgilio desaparece y es Beatriz quien continúa el papel de guía de Dante, las doctrinas sacras son las que toman todo el reflector.

Antes se explicaba la noción aristotélica presente en Dante. Ahora, Tomás de Aquino fue un estudioso de la teología escolástica que bebió de la copa de Aristóteles en un principio, mas luego se vertió por el platonismo. Como escribiría Alejandro Pidal y Mon, académico español, en su tratado Santo Tomás de Aquino, el escolástico en primera instancia se vería embebido por funciones aristotélicas, para luego —según Pidal y Mon— disolver del estatuto escolástico las conclusiones de Aristóteles para purificarlas con las afirmaciones platónicas. Aunado a los postulados de Agustín de Hipona, el Neoplatonismo del medioevo es una confluencia sincrética entre dos visiones muy parecidas del destino más alto que puede contemplar el hombre.

Ilustración de Miguel Barceló
Purgatorio X

Agustín de Hipona estaba de acuerdo con el Mundo de Las Ideas de Platón, porque lo veía más bien como un mundo que es la mente de Dios o por lo menos guiado por este. Así, Filosofía y Teología se intersectan. Las descripciones de la cantiga del Paraíso en la Divina Comedia dan cuenta de esto, no solo por el mismo concepto de alta esfera incorruptible que ambos planteamientos suponen, sino por las recurrentes imágenes de piedras preciosas y de resplandores enceguecedores que recuerdan a descripciones del Apocalipsis, libro que descarga el epítome del Juicio Final y del estadio último del espíritu divino y humano.

64De tal río salían luces vivas/65 y a ambos lados caían en las flores/66 cual rubí que con oro circunscribas/. (Paraíso XXX)

 Teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. Apocalipsis 21:11

El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio. Apocalipsis 21:18

Ángel Crespo, además, cuando explica la idea de la metamorfosis que permea a toda la Comedia, evoca la imagen del humano como un gusano que va cambiando hasta su forma última, cuyo significado se le atribuye a Agustín de Hipona leyendo las cartas paulinas, 1era de Corintios para ser más precisos, en el capítulo 15.

Ilustración de Miguel Barceló
Purgatorio X

¡Oh soberbios cristianos, desgraciados, que, enfermos de la vista de la mente, confiáis en los pasos atrás dados, ¿no veis que somos larvas solamente hechas para formar la mariposa angélica, que a Dios mira de frente? ¿De que vuestra alma muestrase orgullosa, si como insecto sois que está mal hecho, cual gusano de forma defectuosa? (Purgatorio X)

50 Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.

51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,

52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. (1 Corintios 15: 50-54. Reina Valera 1960)

Ilustración de Miguel Barceló
Purgatorio X

Es necesaria una transformación para que el hombre pueda vislumbrar la gracia incorruptible de Dios, por eso toda la estructura de viaje dentro de la Comedia, toda ella es una metáfora en sí de la metamorfosis por la que debe pasar el mortal para ser inmortal, del impuro para ser puro, del corrupto para ser incorrupto. Este es un principio que integra toda la Santa Escritura, por lo tanto dogmáticos como Agustín de Hipona debía verterlo en sus tratados, mismos que influyeron a Dante en su cosmovisión que bien materializada está en su Divina Comedia.

Referencias

  1. Crespo, A. (1999). Dante y su obra. Barcelona: El Acantilado.
  2. Echegoyen Olleta, J. (2003). Santo Tomas de Aquino – Filosofia Medieval y Cristiana – Escolastica. Retrieved 28 December 2019, from https://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiamedievalymoderna/SantoTomas/Escolastica.html
  3. Pidal y Mon, A. (1875). Santo Tomás de Aquino. Madrid: Imprenta de la V. e Hijo de D.E. Aguado.

¿A Ginebra con capa o espada?

Por: Alidssa Blanco. 30/12/2019.

Había una vez un reino fuera del tiempo, un reino capaz de adaptarse a cualquier espacio, uno con un conjunto de historias entrelazadas como la red de una araña. En el centro de tal reino, como un corazón a un cuerpo yacía Camelot: hogar de la leyenda del rey Arturo, quien al retirar la espada mágica de la piedra descubrió que era el heredero legítimo del trono de Uther Pendragon; hogar de Lancelot y sus aventuras, su armadura reluciente, su nobleza superior; hogar de los caballeros de la mesa redonda, del mago Merlín, del malvado Mordred, de la bruja Morgana, de la búsqueda del Santo Grial. Hogar de la fantasía y la cristiandad, de la justicia, el honor y la nobleza. Hogar, en fin, de Ginebra de Cameliard, cuyo amor causó que el caballero más noble traicionara a su señor, llevando a la destrucción del mítico reino y a la muerte del rey. Es decir, causante de la pelea de Lancelot y Arturo, ayudante indirecta del plan de Mordred. Reina de las ruinas, de la traición, del amor prohibido y la belleza maldita.

Guenevere, Ginevra, Gwenhwyfar, Gaynor, Guanhumara, Guennivar, Ganore, Guenever, Waynor.

La historia ha querido perpetuar su figura a través del tiempo, pero ¿por qué? ¿Qué hace irresistible a esta joven? ¿Será solo su participación en un triángulo amoroso? ¿La facilidad de poner la culpa de la ruina de Camelot en su emotividad femenina? ¿Su belleza? ¿El hecho de que dos de los hombres con mayor honra entre los caballeros de la mesa redonda hayan buscado su cariño? Para que estas preguntas encuentren sus respectivas respuestas (y abran paso a mayores preguntas, como suele suceder), se debe tener en cuenta que no todos los autores que han escrito sobre el ciclo artúrico opinan lo mismo ni entienden la situación de la reina Guinevere desde el mismo punto de vista. De allí el título de este post: ¿A Ginebra con escudo o espada? ¿Defensa o ataque? ¿Debemos considerarla como una víctima más de las circunstancias o como la traidora que parece ser? ¿O es que acaso podemos imaginar más allá de los extremos, dibujando la silueta de una mujer que lejos de representar una sola cosa encarnó una guerra interior, un conflicto de intereses, un mundo de pasos en falso y tragedias columpiándose sobre su cabeza?

 Para Chretién de Troyes en “Lancelot” (1135-1181) esa valencia múltiple de sentimientos era el rasgo principal de sus personajes. El autor nos muestra a una Ginebra apasionada, estricta en sus afectos, impecable en su belleza, repleta de fuerza femenina y capaz de tomar decisiones de gran peso por sí misma. Es realmente un agente importante en la vida de Lancelot, como se demuestra por el desarrollo de su rapto por Meleagante y su posterior rescate. Estas características, lejos de perderse, son retomadas por Sir Thomas Malory en “La Muerte de Arturo” (1485), quien nos habla de los celos de Ginebra y de su amor incorruptible, aquel por el que la condenaron a ser quemada viva. Más tarde, el mismo Malory nos narra cómo Mordred intentó forzarla a convertirse en su reina, durante el periodo en que Arturo estuvo en Francia con Gawain para enfrentarse a Lancelot. Ginebra consiguió ganarse la confianza de Mordred y por ella surgió efecto su engaño: huyó a la Torre en Londres, donde le pidió a sus fieles nobles que la defendieran. Mordred, aún con todo su ejército, su maquinaria y sus trucos, no pudo romper las líneas ni obligarla a salir. ¿No es este acaso un reflejo de la inteligencia y la voluntad de la noble reina?

Es Alfred Tennyson, en “Idilios del Rey” (1859-1885), quién escribe sobre la culpa de Ginebra una vez que esta ha huído a refugiarse entre las monjas de la santa casa de Almesbury. A través del recuerdo y de su conversación con una pequeña doncella, el escritor va reconstruyendo el error letal de la reina, acentuando lo horroroso de su canallada, hasta que Ginebra se enoja por las críticas y se defiende diciendo qué una niña como ella nada podría conocer del mundo al estar encerrada entre las murallas de un convento. Mientras la reina medita sobre las diferencias entre Lancelot y Arturo (a quién había encontrado frío y distante, en comparación al otro), el mismísimo rey apareció en el santo lugar para hablarle a su esposa. La confesión es dura: ella es la culpable de la maldición que azota al uno vez puro reino, culpable de la corrupción de los mejores hombres, una enfermedad en el castillo, un mal que dejaron entrar por ingenuidad. Arturo, luego de desatar las palabras de su pesado corazón, le otorga su perdón con la esperanza de volverla a encontrar después de la muerte, libre de pecado; le ordena a las monjas que cuiden de su esposa hasta su último aliento y se marcha. Ginebra llega a contemplar el suicidio en medio de su agitado ánimo, pero renueva sus fuerzas gracias a la idea de aquel futuro elevado, ahora que por fin comprende que Arturo es el más noble de entre todos los caballeros y que ella le ha fallado al mundo por no haberle amado a tiempo. Sus días culminan como abadesa en aquel refugio.

En contraposición al fuerte veredicto de Tennyson, William Morris en “La Defensa de Ginebra” (1858) nos ofrece la respuesta de la reina para justificar sus acciones; la acusada se enfrenta a Gauwaine y le llama mentiroso con el sentimiento desbordando en su lenguaje corporal, explicando cómo se dio toda su historia con Lancelot, partiendo desde el momento en que se conocieron. Este texto inaugura una línea de otras obras que exploran la historia desde la perspectiva de Ginebra, tales como el poema de Sara Teasdale “Guenevere” (1907), “Guinevere en su Chimenea” (1931) de Dorothy Parker y la colección de “Guenevere Habla” (1991) de Wendy Mnookin. A estos se suman el conjunto de novelas contemporáneas como las de Parke Godwin “Amado Exilio” (1984) y la trilogía de “Guinevere” (1991) de Persia Wolley.

Así, las respuestas no pueden más que quedar abiertas para todo aquel que se atreva a explorarlas, a tomar posición en la contienda que se extiende sin paradero certero en la línea temporal de la humanidad, a atacar o defender a la reina mediante la tinta y el papel.  A Ginebra, más que con capa o con espada, se le debe tratar como una de las figuras femeninas de mayor fuerza en la historia de occidente, una mujer mítica capaz de inspirar, de ser más que solo una víctima o una pecadora.

¿Y para ti cómo será? ¿Cuál es tu opinión sobre Ginebra y su papel en el ciclo artúrico? Puedes unirte a la discusión en la sección de comentarios y disfrutar de la serie de ilustraciones en la galería.

Bibliografía:

Ahern, Stephen. «Listening to Guinevere: Female Agency and the Politics of
Chivalry in Tennyson’s Idylls.» Studies in Philology 101.1 (2004): 88-112.

Chretién de Troyes. «Lancelot, el Caballero de la Carreta». ()

Morris, William. «The Defence of Guenevere.» (1858).

Robbins Library Digital Project. «Guinevere.» Link: d.lib.rochester.edu/camelot/theme/guinevere

Tennyson, Alfred. «Guinevere.» (1859-1885), «Idylls of the King.» (1859-1885).

El Mito Artúrico: Perceval, el caballero del Santo Grial

Realizado por: Nicole Ramos

Es bien conocida la historia del Rey Arturo, quien de una piedra sacó la legendaria espada Excalibur y desde entonces fueron desarrollándose múltiples aventuras junto a los caballeros con los cuales instauró la gran mesa redonda y gobernó el muy utópico reino de Camelot, creando con esto la consecución de historias que dieron pie al mito artúrico. Estos relatos entrañables, apasionados y muy bien conocidos en todo el mundo han sido fuente intriga y asombro; entre ellos, se encuentra por supuesto el de la búsqueda del Santo Grial. El místico objeto hizo su aparición por primera vez dentro de la novela artúrica en la obra de Chrétien De Troyes, en donde no se especifica la apariencia real del mismo ni se le es atribuida la denominación de “santo” y sólo es aludido como un objeto en el que es servido algo, siendo popular la especulación de que se trata de algún tipo de bandeja o plato. 

Descripción: https://medieval134343456.files.wordpress.com/2019/10/grial-1200x839.jpg?w=1024
El Santo Cáliz de la Catedral de Valenciael cual presuntamente es el Santo Grial.

Da la mano con la aparición del Grial en esta obra también se introduce un nuevo personaje que se convertiría en uno de los caballeros de la mesa redonda bajo las ordenes de Arturo, un chico de linaje oculto llamado Perceval, quien también es conocido como Peredur, Parzival o Parsifal según las distintas versiones, el cual tuvo un encuentro previo con el Santo Grial y luego deberá emprender una búsqueda para hallarlo de nuevo para su rey. Al principio de la historia de su vida, Perceval, era un joven no muy brillante que vivía con su madre en un bosque, debido a que ella quería esconderlo y alejarlo de toda actividad de caballería existente, pues tanto su padre como sus hermanos habían perecido cumpliendo su deber de caballeros, sin embargo, el linaje del joven varía: Mientras que la versión más popular indica que es hijo de un distinguido y noble caballero sin nombre, otras obras del mito artúrico establecen que su padre no es otro que el Rey Pellinore, gobernante de Listenoise, dándole la característica de “real” a su sangre.

Descripción: https://medieval134343456.files.wordpress.com/2019/10/1200px-boys_king_arthur_-_n._c._wyeth_-_p214.jpg?w=807
Sir Perceval, de la corte del Rey Arturo.

La inducción del joven al mundo de la caballería se da debido a que Percival ve a un grupo de caballeros en el bosque un día, se maravilla por sus armas y vestimentas, y entonces decide abandonar  su madre para unirse a la corte de Arturo, donde una vez estando allí es invitado a unirse a la mesa redonda luego de probar su talento guerrero ante el rey y los demás miembros de la corte. Como caballero, Perceval no es un caballero muy respetado, pues carecía del conocimiento sobre cómo debería comportarse un buen caballero de la época, siendo considerado muy tosco y torpe en comparación a sus compañeros y no es sino hasta que Gornemant de Goortz, experimentado caballero, decide entrenarlo para así corregir todas aquellas conductas que pudieran ser consideradas inapropiadas.

Perceval visitando al Ermitaño.

La historia de Perceval con el Grial inicia cuando él, en un viaje, se encuentra con un hombre, el Rey Pescador, quien lo invita a su castillo donde homenajean al caballero y le entregan una espada supuestamente destinada a él, sin embargo el rey había desaparecido de la vista de Perceval por un momento y cuando hizo acto de aparición se encontraba herido, cojeaba, además uno de los caballeros del castillo poseía una lanza que tenía punta en la sangre, también había una dama con un grial, del cual no se habla mucho y se desconoce su verdadera forma pues jamás fue descrita, sin embargo, a pesar de notar lo extraño del panorama el joven de la corte de Arturo no realiza pregunta alguna debido a los consejos de su mentor sobre no ser imprudente y no preguntar aquello que no se debe; al día siguiente en el castillo no hay nadie y cuando sale de él este desaparece como si jamás hubiera estado allí, entonces Perceval se promete encontrar ese castillo de nuevo.

Descripción: https://medieval134343456.files.wordpress.com/2019/10/perceval-arrives-at-grail-castle-bnf-fr-12577-f18v-1330-detail.jpg?w=1024
Perceval en el Castillo del Grial.

Sin embargo, en Parceval o El Cuento del Grial, aquella novela donde sucede lo mencionado anteriormente nunca fue culminada debido a la muerte de su autor Chrétien de Troyes, lo que cortó abruptamente la continuación del relato, pero fue esto precisamente lo que dio pie a nuevas posibilidades y aventuras que fueron escritas por autores posteriores sobre la legendaria búsqueda del santo grial, entre las principales obras que surgieron en base a la inconclusa historia de Chrétien están las continuaciones de la misma: La primera de ellas, que añadió entre 9.500 y 19.600 versos, dependiendo del manuscrito, atribuida a Wauchier de Denain, la cual hablaba de Gawain, un compañero de Parcival en la búsqueda del grial desde el momento exacto en el que finalizó la obra original; la segunda añadió 13.000 versos, y esta se encuentra atribuida a un Pseudo-Wauchier, en esta nueva continuación se muestra a Perceval regresando al castillo del Grial; otra versión es aquella escrita por Gerbert de Montreuil, quien la realizó de manera independiente a la de Manessier y a la segunda continuación, él añadió 17.000 versos e incluso se dice que pudo haber escrito un final para la historia, además de incluir un capítulo entero sobre el caballero Tristán; la continuación de Manessier es considerada la tercera, incluyó 10.000 versos más y además fue quien le dio el final a la obra de Chrétien de Troyes sin incluir la versión de Gerbert.

Tampoco debe olvidarse que en otras interpretaciones del mito no es el joven Perceval quién encuentra el místico objeto, ni obtiene la espada que es mencionada anteriormente, sino que es Galahad, hijo de Sir Lancelot, quién se convierte en el auténtico caballero del Grial como un consuelo para su padre, quien no podía ser merecedor de tal honor debido al pecado consumado junto a la reina Ginebra, esposa del Rey Arturo.

Descripción: https://medieval134343456.files.wordpress.com/2019/10/galahad_grail.jpg?w=1024
Galahad, Borz y Perceval se hacen con el Grial.

Finalmente, el héroe medieval encargado de la sagrada búsqueda no sólo ha tenido apariciones en las diferentes versiones de su historia en la literatura, sino también se ha visto incluido en obras más recientes, como el cine y la televisión, entre ellos están:

  • Perceval le Gallois. Película de 1978.
  • Merlín. Serie de 2018.
  • Sonic and the Black Knight. Videojuego de Sega Games de 2009.
  • Dragones de Camelot. Película de 2014
  • Once Upon a Time. Serie de 2011. Temporada cinco (2015)
Descripción: https://medieval134343456.files.wordpress.com/2019/10/percival.png?w=250
Sir Percival, Once Upon A Time, temporada 5. Interpretado por Andrew Jenkins
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